Friday, August 06, 2010
Bella durmiente
ya no le tiene miedo al sueño,
porque su corazón se le ha devuelto. Su destino lo conoce, la muerte tiene rostro...
pero su sueño le enseña a disfrutar el camino.
Tus manos la tocan, ella sabe que la amas, que tus ojos se insertan en los suyos como si fueran dos eclipses escondidéndose en la oscuridad,
las miradas los acusan, pero el delito fue pasado...
Ahora cada vida retoma su camino, ella sueña con su muerte, con el sacrificio que se vio envuelta en la imagen de dos manos liberando el ave que robó su corazón.
Ya no hay lágrimas porque el dolor se volvió esperanza,
la esperanza que no se llama reencuentro sino deceso, la lluvia de desastres que asolaran sus vidas para quitar las de varios...
El sol se apagará porque no lo miramos en demasía,
los niños llorarán porque no cuidamos su futuro...
los adultos darán suspiros de cansancio... porque lucharon por lo urgente y no lo importante.
La mujer sigue durmiendo, en una cárcel blanca como lágrimas de leche...
Ella sabe que el día de su liberación, el corazón llenará sus tres tazas, sus tres guerreros... sus tres dolores.
El hombre no puede dejar de tocar sus caderas desnudas, pero su miedo le impide reconocerse acreedor de ella, ella saca sus alas... abre sus ojos y vuela...
con el dragón dorado que enfunda su espada.
Sunday, August 01, 2010
Cambios
El corazón toma la posesión de la espada.
Hace muchos años, una niña entre el barro y la plastilina, tocaba los árboles en búsqueda de palabras... miraba a las otras, llena de alegría y sencillez
ella quería beber de lo sencillo, pero los caminos tenían el encierro de un enigma con una cerradura de miedo.
Los silencios mortifican al que no es capaz de aguantar el dolor, el dolor puede esparcirse en un respiro, en el fluir de la luz de uno mismo... sus ojos se llenaban de oscuridad, como su manos de libros, papeles y lapices mordidos.
Soñaba con el amor, con el poder supremo en sus manos porque la felicidad, según decía, le era esquiva. Tuvo parejas que jamás llenaron lo que un sólo hombre prohibido podía lograr... pero jamás resultó.
Las pesadillas rodeaban su mente junto a la confusión de lágrimas, vestidos rotos, pintura oscura, labios enrojecidos emulando las fantasías vampíricas de cualquier masoquista. La soledad la abrumaba, la inquieta... el corazón se le había apagado.
El maestro, ese ser que con sus manos cálidas rodea enseñando, esperando...
era una esperanza de algo que no entendía por más que lo cuestionara.
El camino de mil vertientes, le ofreció un delta rodeado de tranquilidad, sin fascinación, sin dolor, sin desvelos, solo la grisácea paz que no le pertenecía pero se le permitía robar. Los años pasaron, ya no tocaba árboles con las manos, sólo sabía de celulosa, colores neutros, amor neutro.
La pasión para el guerrero silencioso arde hasta en madera mojada, en cielos congelados, en sonrisas de capas caidas. La pasión la ahogaba como el llamado de un imán gigante, su frente se rodeaba de una luz que la invitaba a la verdad o la locura. Su corazón era débil pero fue sacando fuerzas de las experiencias y los guías que fueron apareciendo en sus caminos, invitándola a músicas, colores y sencaciones nuevas... el dolor era parte del convenio. El dolor la sofoca, el miedo es la cubierta de la llave que debe sacar para abrir la puerta del corazón develado, del cielo en el infierno.
El héroe atrapado en su corazón se limita por su egoísmo, el rechazo la hace especial pero no única, por fin vio en sí misma el reconocimiento de su infinito egoísmo al creer que para ella es el amor, cuando el amor nos rodea a todos y no pertenece a nadie porque su naturaleza no es pertenecencia... Es así como ahora piensa dejar ir al soñador de sus afectos, al corazón que era igual al suyo pero pertenece a otra, porque el tiempo fue esquivo con ellos y ya han robado del que tienen bastante. Es hora de las develaciones, de las lágrimas y la verdad, la verdad de que el corazón debe surgir por fuerza en sí mismo, reconocimiendo que la felicidad no se busca sino es el estado del corazón que opta por agradecer a la vida, reconocer la belleza de las cosas pequeñas y luchar... y luchar por los seres que ama, incluyéndose.
Tuesday, July 20, 2010
Samurai
La mirada tranquila en la profundidad de unos ojos negros, la piel tono miel,
los párpados detenidos y el ki dorado...
Las pisadas en esas sandalias tranquilas, la inclinación inexistente,
lo oscuro de sus cabellos tocando su rostro como caricias venenosas...
La flor de sakura perfecta se halla en el alma de la muerte,
la espada compañera y ejecutora del destino de proteger y vencer.
El miedo para el guerrero es una limitante, quita el filo de la espada para volverla contra uno mismo,
el temple de hierro es el alma del guerrero... su lucha: la lealtad a su honor y los suyos.
Soy un samurai con destino y origen en la semilla del mundo, la semilla del amor universal que me conduce a la protección de todos, porque a todos pertenezco.
El amor es mi brújula, la luz mi materia, el deseo mi karma...
Juro protegerte como al daimio que siempre ame pero no puedo tocar,
mi honor es el escudo que me protege de la desesperanza...
mi temple y humildad de guerrero el camino que he de seguir...
como samurai de luz.
Saturday, July 17, 2010
Sueños
Las decisiones vuelan en ese sombrero de paja que cubre mis coletas...
Notas renacen desde lo profundo de mis lágrimas de felicidad,
sus palabras son anzuelos colocados para desgarrarme... sus caricias son el perdon de lo hecho sin intensión...
Lo que siento no tiene retorno...
La verdad transita entre mis pisadas juguetonas en ese vestido celeste cielo...
Tengo miedo de perderte, pero el consuelo de que existes...
Amémonos... hasta que nuestros cuerpos queden inhertes y tengamos una nueva oportunidad de reencuentro, en la vida que prosigue.
Thursday, July 15, 2010
Espacio 51
Tus manos empuñando mi cuello con una sonrisa benevolente, mis ojos pierden el sentido cuando es rodeado por tu besos, que ahora son recuerdo.
Tus manos ya no toman más las mias si no es empuñada por una espada o empuñadas en una felicitación eterna...
Tus manos son recuerdo...
Mis pasos tocan tus manos...
Veo tu cuerpo inherte en mis sueños y empuño la espada que fue tuya...
la sangre de ambos se fusiona en un dolor de la felicidad mediana pero correcta.
Tus manos ya no tocan las mías...
Mis manos tocan las tuyas en un beso que nunca pasará.
Debo confesarte, que el agua con la que limpio tus heridas es el reconocimiento de mi amor en lágrimas...
De esa apertura del alma que en esta agua me permite continuar...
Con tu sangre en mi cuerpo, con tus recuerdos en mi pecho... con tus manos...
en mis pensamientos.
Thursday, July 08, 2010
Quebrado
Kamae... vientos del sur llevando el petróleo a nuestros ojos, las rocas se rompen con los llantos de los no vivos...
Kamae... el sol no conoce un mañana, la Luna espera deseosa para seducir a la eterna noche.
Kamae... la sangre brota, el dolor es indoloro, tu rechazo ya no mata más a los muertos.
Kamae... un sueño roto.
Kamae... quiero sentir el dorado en mi cuerpo, la sangre del fuerte que bebí en un engaño al destino...
Kamae... kiai... corte.
Wednesday, June 23, 2010
Ojos cerrados
Algunas veces... la lluvia cae por mi ventana y creo que a esas aguas... nosotros pertenecimos,
Siempre... cuando cierro los sueños y dejo posar las lágrimas en mis mejillas, un filo atraviesa mi corazón... calmándolo porque es el consuelo que nosotros en algún momento, como esta agua que nos baña cada invierno, fuimos uno, pero ahora, debemos dispersarnos para proveer de vida a quienes nos rodean.
Soy tu vaina y tu mi espada...
atravesemos el cadalzo y volveremos a esa paz del renacer.
Sunday, June 20, 2010
Fotografía
mis sueños decaen, mis huesos se erosionan en un lamento sin tregua,
ese fragmento de memoria que ya pasó y me da un consuelo...
que la felicidad fue verdadera y clara como la voz de tus palabras de adiós...
duras y verdaderas...
como esta imagen rota... de tu recuerdo...
Friday, June 18, 2010
Mariposas de la muerte
las manos rozándose entre las sombras... las miradas que nos condenan a creer en la promesa de un futuro alejado de la vida...
Mariposas de la muerte, con su aleteo negro, rodeando mis manos de guerrero derrotado,
tengan la piedad de llevarme con ustedes, en este dolor silencioso,
el que padecemos por ser justos y buenos.
Mariposa de la muerte, dulce y bendecida...
quiero verlo, proteger la fragilidad de su vida con la mia, derramar la sangre del sacrificio en agradecimiento a esos recuerdos valiosos que nadie nos arrebatará...
Mariposas de la muerte, que se posaron como testigos en la lluvia de nuestro adiós...
sin un último beso, ni una caricia...
solo palabras clavadas en la verdad de la lucha de estos guerreros...
con caminos distintos.
Wednesday, June 16, 2010
aishteru
Aunque los clanes del destino ya nos dijeran que el final comienza con el renacer...
Aunque el viaje de nuestros cuerpos tenga un retorno infinito...
Aunque la brisa que me espera no sea la misma que toque tus alas...
Aunque tu, lobo expectante, me dañes con tu verdad...
Yo, cual pantera sedienta de sangre, ire a buscarte...
Si en el camino de la espada hemos de reunirnos, cual guerreros en busca de la flor de cerezo...
Retornare hasta que el sudor del hachimaki se vuelva sangre,
el tenugi salga del dolor...
la coraza enreje mi corazon deseoso de tus besos,
pero de mi cuerpo no salga más que esos cuatro preceptos...espíritu-espada-cuerpo-movimiento...
y cual dragón dorado...
me den el vuelo y el corte perfecto.
Sunday, June 13, 2010
Examinar...
la sombra de tu pasado, quiere ser mi presente...
ya no tengo miedo: a las manos inquietas de la noche...
ya no tengo recelo... de los llantos de la injusticia...
El constructo de la cultura que nos baña, cual eterno fulgor...
es un soplo que olvido ante tu sonrisa, tu encanto de soñador...
Aunque de frente la realidad no sea nuestra, ni el destino un camino que podremos trazar unidos,
el hilo del silvido en mi frente, el rojo de nuestra promesa
la sabrá ver la muerte, en mi último suspiro...
en las confesiones que hasta ese día sólo serán susurro.
Monday, June 07, 2010
Sin título
La tierra ya no tiene vida, el pasto se volvió tierra amarilla, huesos y cal... Ya no hay luz de día, ni la bella luna que me bañaba cual cuerpo desnudo hecho leche mecido en la cuna... Tengo miedo de la soledad bien merecida... Maestro, donde estás... No hay cuerpos, sólo vacío, mis piernas están cansadas una capa negra cubre mi sentencia, la decisión de guerrero, ya no es fuerza de flaqueza sino la energía de una espada que no se ve sino se siente en el filo de mi katana. Dame un sueño, un respiro de que todo será mejor. En el corazón tengo el recuerdo de esos días en los cuales todo era presagio, todo era clamor constante por un lugar mejor, gente mejor, plantas felices rodeadas por el perdón de quiénes las lastimaron por creer que al no tener voz, no sentían dolor. Creo que he quedado sorda unos instantes, ya que los rayos de muerte pasan y no me tocan, algunos caen, yo sigo adelante... sólo busco a mi maestro en la tierra, sólo quiero verlo una vez más a los ojos y encontrar la fuerza espartana de los ancestros que luchan hasta el último por sus deseos... busco el destello dorado de su armadura, la pasión y la rabia en sus ojos de lobo; Aún no iré hacia arriba, le digo a las voces de túnicas blancas que quieren llevarme, combate con el filo de mi espada ante un bastón de un viejo conocido: No me iré!, le digo sin más... la figura se aleja llevándose a los demás que sin consciencia, con los pies descalzos, maltraidos, han sobrevivido y se transforman en luces que no sé si volverán a ser cuerpos... Estoy sola... una piscina vacía, un árbol con hojas rojas como la sangre me dicen que no debo ir hacia ese camino, que la muerte ya marchitó todo... pero aún así la persigo.
Ahi estás! el sonido vuelve y me doy cuenta que la sangre fluye de mi frente, pero mis piernas corren como un hermes en busca de su mensaje propio. Sigues en combate mi buen amigo y compañero... Sólo veo tu sonrisa desafiante pidiéndome el valor que siempre me entregaste en cada golpe, entrenamiento y sudor de felicidad... en cada mirada de prueba que me dejó dispuesta para este momento y luchar junto a ti, por los sueños que nosotros y muchos creyeron posible...
Pero era el final de nuestra historia... esos rayos danzantes que rozaron siempre mi cuerpo en un momento ya no lo hicieron, despegaron a mi corazón como quién desea destajarlo para engullirlo con un hálito de rabia y satisfacción... No!... por qué otra vez cruzaste el camino para que la cuerda de mi destino no se cortara... cortaste la tuya... Esto no era lo que quería compartir ni recibir como obsequio más preciado, la oportunidad de la vida a cambio de otra sólo es concedida a los héroes... me dijiste, ese honor lo pediste desde el comienzo de nuestro sendero, de los sueños en donde te vi cruzando firmamentos para cumplir lo tuyo, no quiero... otra vez me dejaste sola con mi fuerza y valor a cuestas. Tomé tu mano, intentando retener lo incorpóreo... sólo me sonreiste como siempre lo habías hecho... me dijiste unas palabras suaves que sólo mis oídos pudieron escuchar... Ahora tomo consciencia del abismo en que está el mundo, de la preparación a otra vida para los que sí respetaron la anterior... El corazón puro no va en las acciones buenas o malas sino en lo que el corazón lleva por delante como tu espada... como tu sueño.
Sunday, June 06, 2010
Espada
me proteges con el rechazo hacia mis labios enrojecidos con tu recuerdo...
El filo seduce mis entrañas, los pelos de mi piel se estiran para alcanzarla...
Tus ojos cuando se cierran ante los mios...
La empuñadura quema... la tsuba me contiene...
Tus manos nunca me tocan... aunque intente rozarlas...
La espada si quiere rozarme, tocarme, atrazarme... me acaricia con su aguja que me besa abierta al sueño eterno...
El sueño eterno es una promesa de que la vida contigo será real...
El corte sabe a sangre y veneno...
Una promesa...
Una promesa...
Este es sólo el lugar que me pertenece, al que me debo cuando en ese momento de la vida abri la puerta...
La espada se encuentra con mi piel, la hace llorar con un toque eléctrico de seducción maldita...
Toca mi corazón... como él lo tocó y ahora no respira esperando... valiente e indolente...
Cruza mis órganos y desgarra cada fibra de esta vida para que llegue la otra...
No puedo...
quiero una muerte honorable...
Viviré con la armadura a cuestas y la espada en mi empuñadura, no en mi pecho.
Wednesday, June 02, 2010
kin'iro
de mongol desenfrenado...
de apasionado... apasionado...?
Somos fuego que en el grito vierte la fuerza pegada al hachimaki
como extraño tus manos... la presión que en el bambú, la extensión de nuestro espíritu...
se posaba tu cuerpo... en lo interno el destelleno negro que me protege.
Somos fuego... pero cuando odiamos somos hielo...
una piedra destructora del débil e indolente del fuerte...
buscamos al valiente, al luchador y poderoso... pero pecamos de lo que no creemos no entendemos... y lo que no entendemos no queremos...
no me entiendes...
no dejes de quererme...
Kiai
En una noche hélida de cara opaca y escamosa, teñida por el olor a puerto, marejada y pasado que está lejos... tenía el corazón perturbado, el caminar recogido y la rutina encajada: me habían dejado con la cita perdida y planeaba que hacer con ese tiempo abierto a las posibilidades pero que en el momento no se me ocurría ninguna. Un paso y otro paso entre los charcos de pescado podrido y los perros dormidos, abrigándose unos a otros y yo con frío... mi mente sólo buscaba música, un rastro de vida que fuera algo más que esta calle marchita; cuando entre el enrejado maltrecho de un edificio gastado... alguien grita, grita como si los demonios emergieran de su estómago para verterlos en la boca de otro del cual solo quiere destrucción, el exhalar de una pantera protectora que salía de la ventana, llamándome. Me acerqué temeroso de no ver la muerte en escena o el dolor de alguien a quien no pueda proteger... y estaba esta mujer, mujer pequeña diría yo, delgada, algo achinada con un rostro sudoroso, pero fijo y concentrado... su vestimenta era de otro tiempo... una hakama que la hacía ver pálida como la luna y que se prolongaba en sus pies descalzos pero dispuestos... una armadura que era negra y azulada.. el pelo tapaba su rostro, mas su mirada era fría y serena, como concentrada en ese momento de la vida en que el miedo no tiene cabida, el pensamiento muere como en la caída de una flor de cerezo para darle el paso a la pasión, al espíritu... Su espalda recta y proyectada hasta el metatarso... parecía una esfinge contenida... retuve el aliento... el grito de un tigre no puede salir de ese cuerpo tan pequeño y fragil... ella seguía con la mirada fija hacia un hombre que la esperaba, con su semblante templado, seduciéndola con el shinai apuntando a su garganta y el sudor en su frente, en una frente que no piensa... siente. Entonces un parpadeo... entre los brazos extendidos, las muñecas relajadas y después apretadas, las caderas extendidas, el cuerpo hacia adelante y el grito de fondo... en esos movimientos que no van más allá de un minuto, los cuerpos pasan... imagino que en una situación real alguno habría muerto... pero no entiendo más allá de lo que conozco; sigo expectante con la niña que expulsa su rabia en un grito y se deja llevar como una pluma posándose asesina sobre el otro cuerpo, desafiando a la espada a matarla, antes de que ella lo haga... No... sonrie, es una mujer con mirada de niña... se rie como si lo anterior no fuera nada, su rostro iluminado cambia mi semblante y me dan ganas de conocerla... pero yo estaba del otro lado, de la noche hélida y el piso olor a podrido, sólo me consuela saber que pude encontrar, al otro lado de una ventana, alguien que vive fuera del frío invierno... bañada en su propio fuego.
Monday, May 17, 2010
Un viernes
Él no sabía de mi presencia, de que su sombra era el espejo donde mis ojos querían posarse sin testigos que testimonien mi pecado. Este encuentro no tuvo tiempo ni espacio porque era la remembranza de algo sucedido pero que en esta vida no podía suceder, no más allá de ese momento... Desde el primer beso que me robaron cuando en realidad desde el pasado lo consentí y lo esperaba con ansia... El espíritu de un guerrero que amo no solo como un amante pasado sino como mi maestro y más grande admiración. No puedo tocarlo pero siempre estoy a su lado, no podía adentrarme en su fuerza y astucia de hombre lobo y yo pantera negra que aún no sabía lo que era ser mujer.
La voz que cada día de mi vida me recuerda el tránsito que debo recorrer, hizo vista amplia para que en esta vida tuviera la experiencia de la felicidad pero con el precio de al menos en esta vida no volver a probarla; acepte con la claridad en mi mente pero el dolor en mi corazón... hemos de vivir lo último a través de lo primero para cada uno así enfrentar a la Moira que desenreda nuestra madeja hasta no dejar una hebra en la respiración.
Hubiera aceptado la muerte con la sonrisa de un samurái en batalla si ese fuera la voluntad de mi querida voz interior, la muerte tocando esa espalda gallarda, rasguñando como fiera sus piernas poderosas, oliendo su piel y tocando sus cabellos negros y la mirada poderosa y desafiante que en días soleados hace que no pueda soportarla sin el enrojecimiento de mis mejillas. ¡No me dejes! Era la idea que rondaba mi cabeza...pero ese no era el pacto, debía volver al limbo de las cosas urgentes pero no tan importantes.
No hubo hijo, no hubo testigos... no hubo sol que traicionara mis afectos ni mis defectos, sólo la fusión de cuerpos que por un instante hicieron la conexión ancestral, fortaleciéndonos y a ratos perdiendo todo raciocinio.
Abro la puerta, toco con mis dedos lo enrojecido de mis labios y ya reconozco el final cuando se acerca... los mortales tenemos un destino que cumplir y no seré quién lo desafíe, pero me queda la felicidad de haberle robado un instante mío y suyo como bandera de lucha... de guerrera ancestral dispuesta a vivir con el sentido de la muerte en los ojos porque encontró, a diferencia de otros que fracasaron, la flor de cerezo perfecta en ese invierno de soledad.
Thursday, March 12, 2009
En el bosque
En las montañas de azul brillante
Encierro mis manos congeladas en la lava muerta.
No entierro la espera, no rompo los relojes de viento y engranajes de asfalto,
Dame algo con que secarlo, dame un estruendo,
El silencio me mata.
Los pájaros se sofocan, la garganta se me rompe callada...
sangrando por el reloj a cuestas.
Tengo una mochila de puerta... dame una salida.
Sunday, October 28, 2007
Nací
Nací huéfana a los 7 años, con la altiva soledad a cuestas
con ayunos y almuerzos abundantes de platos vacíos
cayendo en el agujero de mis escotes
quedándose en la base de mis caderas.
Nací huérfana de madre…
Espero que me llame por teléfono.
Nací con padre: un “pelonis gorditis”
Rodeado de bosais con sentencia de muerte
Muñeca enchapada en oro y corazón de niño
Nací huérfana de hermana…
Soy hija única
- ¿mi hermana?.
Está en la pieza de al lado.
Mademoiselle Sophie
Monday, October 22, 2007
Desde la montaña
El timbre de seda de las yemas cruzando por lo blanco y negro del piano,
Una tonada de oriente,
De la china religiosa,
De la china comunista,
De la vértebra de mi existencia.
El tono progresivo desde la segunda escala,
Un re re que tira de las cuerdas de mis recuerdos y cae
Como gotas
Como diafragma minorizado
Entre las patitas pequeñas y los ojos rasgados
De una morena con los sueños pardos.
Las canas negras,
Porque las blancas son del descanso.
Me asalta la duda y el miedo de que esa sangre lejana
Se apague si la esperanza en estas cuatro paredes globalizadas
Siguiendo el verdadero amor lo mate y lleve a indonesia
No quiero seguir buscándolo, si ya tengo el que necesito
Pero ¿y si se apaga?
La dorada muerte me llevará en un viaje por las colinas
Desapareciendo
Arropándome de una túnica naranja-rosa
Y las canas… mejor calva.
Aunque nací en este continente, mi corazón está en estos suelos, mi futuro también y la muerte… en otro lado…
Anu, agua de los cielos
Retoma el rumbo de lo obsesivo y cumple la promesa
De mis canas negras y mi corazón en gozo eterno.
Mademoiselle Sophie
Sunday, September 02, 2007
Primer ataque
Ojos con ríos de sangre, pestañas cortas y malheridas…
Pegoteadas de polvo y cal.
Pelo, pelo, pelo tras pelo de aceituna machucada
Y los dientes chirriantes, llenos de comida mal tragada.
La gente me mira.
No se nota, ni se fijan
De la mirada que mata,
De las manos huesudas que encarnan la frustración de la longevidad perdida,
Por las venas corre
El hálito de los que pintan sus uñas.
La fobia a lo grotesco, es a lo que me enfrento
En el espejo cada día
No se nota, nadie te mira.
A la fealdad siempre se le corre la cara.
Mademoiselle Sophie