Saturday, December 16, 2006

Torcida

El cabello gira como revoloteos góticos en vestido de almendras...
siendo que...
la mujer pidió auxilio con las axilas congeladas, el pecho descubierto y el nitrógeno líquido
resquebrajando las mechas rubias...
el dolido, queda mirando con el cuchillo en la mano...
se le vuela la cabeza.

“Juguemos un juego”: dice la niña sin aire en el alma
y las penas se le pegan al vestido
como manchas de chocolate, pétalos de luna.

“Juguemos un juego”: dice el devorador de pecados en la cama de su cáncer
y las indicaciones a la niña, que aún baila entre cuchillos y sartenes,
la niña obedece: cree o muere.
Se puso a pensar disparates de corazón y lágrimas...
“perdiste el juego”...
Vuela la cabeza.

Mademoiselle Sophie

Monday, December 04, 2006

Artificial

Las ropas que te aprietan el narcisismo y el hedonismo
Chupando como retrógrada de nariz respingada clamando a gritos...
Mi indolente atención.

Desaparece de mi vista y de mi imaginación o recuerdo...
Olor a putrefacción perdida,
Cantos lastimeros y patetismo en un comportamiento irreverente
Irrevocablemente irreal.

Ni tu nombre, ni las pinturas que me prestaste con olor a cianuro
Penetraron la córnea, ni las ojeras del trabajo que tomó olvidar.
¿Te olvidaste de mi? Yo te dejé hace lagunas de recuerdos.
¡piérdete y de paso le haces un bien a la humanidad!.

Narcisista con algarabías de buen trato propio
Comiste tu de los escombros de mi espalda
Debiéndome hasta el alma de favores e inconsecuencias
¿quiéres que te retrate hasta la trascendencia?
El mármol podrido no dura más de un segundo vida perdida.

Aleja tus labios gruesos,
Tu lengua de tarántula fóbica
Tus pisotones de arribista intelectual
Tu puta compañera
Tus ladridos felinos...
Los arañazos que me disteCuando lo que te pedía eran abrazos.


Mademoiselle Sophie

Sunday, November 12, 2006

La decadencia española (Quevedo)

Por razones de tiempo y enfoque, mi atención está en la Historia, no quiere decir que deje de escribir pero por el momento las presiones académicas presionan para ese lado. Pero para ver que ambas cosas pueden conjugarse les presento un poema de Quevedo que fue escrito en el reinado de Felipe III donde lo que primaba era la decadencia de España, y la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Como parte de mi investigación sobre la conformación del Estado moderno basado en dicho conflicto, le mando este regalito intelectual... disfrutenlo, a lo mejor no como fuente histórica pero al menos como expresión literaria.

Mademoiselle Sophie


"La decadencia española"

Miré los muros de la patria mía
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.
Salime al campo, vi que el bebía
los arroyos del hielo desatados,
y el monte, quejosos, los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa, vi que amancillada,
de anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte,
vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

Quevedo

Wednesday, November 01, 2006

Bueno, esta es una curiosa creación

"Un pájaro y un león"

-“Los pájaros y los leones no se casan”- repetía mi mamá como loro siendo que de verde no tenía una pluma; pertenecíamos a un buen linaje de aves que trabajaban coexistiendo con otras especie, ¿nuestro servicio? Desparasitar a los que desafortunados que no podían rascarse la espalda. Puede sonar muy indigno un trabajo así, lo sé, pero en África, los leones, los rinocerontes y los elefantes elevaban altares por nuestra acción, de vital importancia para su existencia. Así, nos consideráramos frente al “Rey de la selva”, el “poder detrás del trono”.
Yo siempre tuve algunos desórdenes en mis conductas (mi veterinario decía que eran alimenticios, mi mamá... la pluma chueca que de seguro era de la sangre por el lado de mi papá, siempre en uno de los dos había un “Pájaro loco en la tele”), una vez me creí paloma pero duré poco porque siempre tenía problemas de orientación, por otro lado mi psicólogo dijo que tenía columbofobia. También me pinté con algunos colores y quise ser “Ave del Paraíso”, claro que se terminó todo el Edén cuando una jirafa sin querer me noqueó con su cuello y terminé metido de cuajo en la laguna de los cocodrilos (¿cómo no morí?... prefiero no recordarlo).
Por eso fue, que el día en que le dije a mi mamá que no me gustaban los pájaros sino los elefantes, me sacó a patadas y picotazos del nido, clamando a los cielos por “la pájara” que vino a parir.
Yo me quedé triste... obviamente, a nadie le gusta que renieguen de tu nacimiento, pero se me pasó al ver una semillitas que se veían realmente deliciosas.

Ay... cómo me aburro, con estas leonas persiguiéndome por puro ser “el infante”, mi papá está viejo y curiosamente en esa época las muy buitres se ponen en celo, a mi me importa tanto como un bostezo de hipopótamo... debería irme a cazar algo, tengo hambre.

Llegando el atardecer, superado el letargo de patas fofas que “la hora sin sombras” produce en los animales de la selva; el león iba olfateando presas, pero parecía que ese día los venados se habían terminado o, en el peor de los casos, las hienas se carroñearon todo; pero al fin de cuentas, el león no perdía la esperanza de un buen banquete. El pájaro, por su parte, fagocitando semillitas mas, anhelando unos buenos bichos frescos no encontraba nada. Se metió a unos arbustos, de esos llenos de hojas duras, su cuerpecito diminuto no podía sobrellevar tales fuerzas contrarias a la suya y sólo le quedó clamar por ayuda, que se volvió más desesperada cuando sintió en su barriga el primer rayo de luna.
El león estaba aburrido de no encontrar ni un miserable ratón distraído, “cómo que hoy todos se avisparon” dijo el león bufando su mala fortuna. De repente, se vio lleno de júbilo al divisar de lejos, algo que se movía y hacía ruidos, que le parecían familiares... pero con el hambre que tenía se comería hasta a su vecino. Así que, listo para el ataque, sacó sus filosas garras, sus cabellos aleonados de puberto se erizaron como si fueran apoyo a los cuchillos de sus patas, y sin pensarlo mucho se abalanzó sobre el arbusto.
-¡Ay! ¡qué diablos te pasa!- gritó “la pájara” que con el golpe pudo salir de un impulso -¿No que los leones tienen buenos ojos o al menos olfato? ¡No soy comida, animal! ¡Es un arbusto con un pájaro!- la pajarita, al decir esto, no hacía más que revolotear rápidamente, como si con aletazos a modo de colibrí pudiera hacerle daño ante tan enorme león.
-¡Pues, lo siento!, ¡No pensé, tengo hambre!- dijo el león dispensándose por unos minutos, pero luego la malicia inundó sus ojos –Tienes razón, los arbustos no son precisamente una parte de mi cadena alimenticia, pero tú, pajarita chillona, sí lo eres, no serás mucha carne pero salva la noche al menos.
-¡Que bestia ignorante eres!- (Claro que lo dijo retrocediendo un poco para no ser víctima de un zarpazo impulsivo)- Deberías saber lo importante que soy para ti y no precisamente como aperitivo.
-Pero sí como plato de fondo.
-Ni de postre “amiguito”- Al decir esto, la pajarita se acerca y se coloca en su lomo, comienza a sacarle bichos de la espalda y el león siente una satisfacción incomparable.
-¡oh!, ¡muchas gracias!, me has quitado esta molestia del día que a decir verdad, estuvo afectando mis sentidos para cazar porque me desconcentraba la picazón- dice el león sonriendo y mostrando sus blancos dientes que llenaron más de pánico a la pajarita que de satisfacción por su buen trabajo.
-Bueno, si prometes no comerme, yo te ayudaré con estos bichos mientras cazas, yo como en paz y tu también ¿trato?- La pajarita se acerca a la nariz del león para posarse allí y verle a los ojos cuando se realice el trato. El león accede sin sonreír, porque notó el miedo de la pajarita.
Así se cuenta en la selva que dichos animales formaron un equipo formidable. Como era de esperarse, tanto tiempo sobre el lomo del león, la pajarita encontró algo atractivo en el menear de su cola felina. Y el león, por su parte, reconoció en dicha avecita lo placentera de su compañía.
La madre y el padre de la pajarita se cayeron del nido ante el impacto de la noticia de que su hija se fue con un león; pero después de pensarla y comentarla con otros animales de la selva, vieron con buenos ojos dicho lazo fraterno, amoroso y matrimonial de dos animales que siempre se consideraron como realidades tan alejadas, pero a la vez tan compenetradas. La felicidad de ambos animalitos fue plena, siempre se acompañaban uno con el otro y su diferencia resultaba ser un complemento más que una razón para separarse.

-“Los pájaros y los leones no se casan”- repetía mi mamá como loro cuando yo no tenía coronita de flores y tan buen caballero a mi lado. Ahora soy la loca de la familia, pero la única que logró, de un modo muy extraño, dejar de ser el poder detrás del rey y convertirme en la felicidad por delante: siendo reina.

Mademoiselle Sophie

Sunday, October 15, 2006

Un mundo imaginario

Reconocí la verdad... la que llega a una calma en la existencia al descubrir que fuera del mundo imaginario está el imaginal

Mademoiselle Sophie

Saturday, October 07, 2006

Fragmento novela: "La Puerta con llave"

“TAZA DE TÉ EN LA CASA DEL LOBO”

El lobo hizo una invitación a sus amigos a tomar el té. El bosque estaba en plena primavera y una tarde en su cabaña podría asegurar un momento agradable. Fueron invitados Caperucita Roja, Blanca Nieves y Timón ; cada uno mandó la correspondiente aceptación a la invitación y fueron la tarde acordada.
A la fiesta de té Caperucita llevó leche, para ayudar a un buen crecimiento; Blanca Nieves unas galletas horneadas porque quería endulzar la fiestas, además de ser experta en cosas hogareñas; y Timón un gran frasco (hecho de trozos de troncos secos y amarrado con follaje) de mermelada de Damasco ya que pensaba que a tanto alimento duro un poco de “pastita blanda” sería un aporte delicado además de delicioso.
El primero en llegar fue Timón, siempre es puntual y le molesta esperar mucho a los retrasados. Al instante le pasó su frasco con deliciosa mermelada, el lobo la aceptó gustoso y la puso en la mesa donde se dispondría a tomar el té. Pasados cinco o seis minutos (cuando no hay reloj el sol puede ser un buen reemplazo, sólo que falta precisión) llega Blanca Nieves ¡sin los enanos!, el lobo, sorprendido al igual que Timón, le pregunta dónde están a lo que responde que milagrosamente tuvieron cosas que hacer y eso le dio la oportunidad de venir sola. Ella le entrega las galletas, y luego de olfatear un buen rato, el lobo las deja en la misma mesa donde antes puso la mermelada. Al final, luego de veinte minutos de retraso aparece Caperucita Roja: se había quedado mirando las flores del bosque, es por eso que además de darle al lobo la leche que tenía vista desde un principio, le obsequia un ramo de rosas frescas.
-¡Siempre tarde!, ¡¡¡todas las cosas las haces sin cumplir en la hora!!!- exclama molesto Timón al observar a Caperucita Roja.
-Es verdad, llegaste muy tarde, nunca puedes ser puntual- acota el lobo.
-¿Quieren que me vaya?- pregunta angustiada Caperucita.
-¿Siempre tienes que ser tan grave tu actitud al recibir críticas Caperucita?- cuestiona el lobo.
-¡Sí!- dice Timón.
-¡Silencio!- ordena el lobo-Aquí hay un problema y he de tomar una decisión al ser el dueño de la casa.
-Pienso sinceramente, lobo, que yo debería ser el que juzgue, ¿quién mejor que yo en materia de relojes y puntualidad?-aconseja Timón.
-Yo creo... –dijo tímidamente Blanca Nieves-que deberíamos olvidar todo esto, Caperucita Roja es así, dejémosla tomar el té. Además nos trajo leche y hay que agradecerle el complemento tan saludable y sabroso a nuestra fiesta, ¿cierto que esa leche que trajiste es para echarla al té?.
-Sí, lo es, quería que sus cuerpos estuvieran sanos, conjuntamente al hecho del sabor agradable.
-¡Aburridos!- gritó el lobo- y tú, Caperucita Roja, deberías irte a ver a tu abuela.
-Sabes que estoy en su busca, pero me distraje y perdí el rumbo, por eso entro a tu fiesta de té.
-Entonces quédate y cállate, que no permito en mi casa la tristeza y me enferma la gente víctima.
-Con su permiso, pero yo me retiro, estoy un poco asqueado de sus molestas discusiones- expresa Timón antes de retirarse.
Ahora quedaron el lobo, Caperucita Roja y Blanca Nieves. Esta salida no causó mucha conmoción, el lobo y Blanca Nieves lo tomaron con mucha naturalidad, parecía como si a pesar de estar con ellos, nunca perteneció a sus amistades y su partida fue algo vano y predecible; en cambio, Caperucita Roja, miró hasta que la sombra de aquel animal irascible, pero de corazón misterioso, se perdió en la lejanía. Luego sus amigos condujeron a Caperucita a la mesa y se dio iniciada la fiesta del té.
-Me alegra mucho ver que mis dos buenas amigas me acompañan en una tarde tan esplendorosa y con esta comida y té de tan fino origen, ¡gustoso al paladar!.
-Digo lo mismo y te agradezco también el habernos invitado- dijo Blanca Nieves mientras vertía el té en las tazas.
-Lobo, tu té se ve delicioso pero estoy preocupada por mi abuelita... ¿Timón habrá sabido dónde está?- dijo la Caperucita Roja.
-No hables de esas cosas, tu abuelita es un problema que te concierne sólo a ti, a mí no me metas, aquí estamos para disfrutar la fiesta.
-Creo que debo irme, yo quiero encontrar a mi abuelita, ¿no sería descortés de mi parte retirarme así?- pregunta tímidamente Caperucita Roja a Blanca Nieves mientras el lobo busca servilletas en la cocina.
-Pienso que sería de muy mal gusto si te fueras ahora, puedes buscar después a tu abuelita- le aconseja amistosamente Blanca Nieves.
-Pero yo no quería venir, me perdí en el bosque cuando debía ir a la casa de mi abuelita, luego encontré al lobo y nos hicimos amigos; cuando le conté mi problema él prometió ayudarme a encontrarla, pero sólo he recibido fiestas del té- tristemente- ¿por qué me distraje recogiendo flores?- Caperucita Roja comienza a llorar y Blanca Nieves intenta consolarla, pero se va al llamado del lobo.
-Ahora sí, amigas mías, celebremos como corresponde, las invito a sentarse a mi mesa- dijo el lobo alegremente.
-Muy bien lobo- dice esto mientras toma su asiento Blanca Nieves.
-No quiero- dice desafiante Caperucita Roja, alejándose de su asiento.
-¿Qué?- preguntan al unísono.
Por el lapso de unos minutos, en la fiesta del té, se sintió un silencio sepulcral, la incomodidad se hacía presente y Caperucita Roja había conseguido el impacto querido: había abierto la puerta con la palabra. Finalmente el lobo acertó a decir algo para volver todo a la normalidad.
-Me aburres con eso de tu abuelita, debí comerte desde el principio, pero en vez de eso te hice mi amiga y además osé a invitarte a mi fiesta.... tú y tu abuela pueden olvidarse de este lobo, ambas me aburren con sus palabras; ¡Ándate!.
-Tú sabías que mi abuelita existía y peor aún, la conoces... y no me dijiste...
-No la conozco, para mí todas las abuelas son iguales, así que supongo que es así, además con eso de la genética, es normal ver el carácter repetirse de una generación a otra- el lobo no prosiguió con su explicación, creyó que ya había causado un buen impacto y el triunfo de la discusión entraba en sus manos. Caperucita se sorprendió por tal personaje tan curioso en sus argumentos. Luego de un suspiro puso fin a la conversación diciendo:
-Veo, lobo, que no podemos continuar la conversación, además me iré de todas formas, así que cordialmente me despido... ahora entiendo por qué Timón no quiso quedarse a la fiesta- inclinándose levemente- y con esto me despido, disfruten la leche- y se fue.
El lobo y Blanca Nieves quedaron solos en la fiesta del té; en vez de deprimirse, el lobo, salta del lugar y dice su soflama:
-Hemos visto aquí, amiga Blanca Nieves, como los seres absurdos caen bajo mis grandiosos argumentos, ellos saben que tengo la razón y se van derrotados. Es una lástima, pudieron ser buenos amigos, mas, se convirtieron en otros seres más del bosque, miren que traerme mermelada y leche, cosas tan naturales y sanas, aburridas en la consistencia y reformadoras del organismo... ¡molestos!, dejemos que ellos vivan su vida y nos dejen disfrutar nuestra fiesta.
-Sí lobo, tomemos el té.
Así fue como en la fiesta del lobo comenzó la diversión, hubieron charlas con graciosas anécdotas y también abundaba la comida porque como desde un principio estaba pensada la cantidad para cuatro y se fueron dos, quedó el doble para cada uno. Reían y reían, mientras que en la mente de Blanca Nieves decía:
“-¿Por qué se fueron Timón y Caperucita Roja?, ¿será verdad que su salida era un aburrido y absurdo fin...? ¿o comienzo?, siento intranquilidad pero mi amigo lobo necesita compañía, sin olvidar que una fiesta como esta no puede despreciarse...-“.
Caperucita Roja aún no se había alejado mucho del lugar y permaneció unos instantes detenida a tal distancia, meditando sobre su actuar... finalmente decide que debe continuar; no hay vuelta atrás cuando se sale de la fiesta del té del lobo, y volvió a emprender el camino que había dejado abandonado, aunque sin haber olvidado su misión.
-Debo encontrar la casa de mi abuelita y no me distraeré con flores o fiestas del té de un lobo...

Soneto a una muerte tejida

Soplando cae la mortaja epígona
Latente en la infaltable escisión
Entre la vida y la muerte elegida
En quien en suicidio acaba todo.

Existe el temblor en su mano indigna
Duda si seguir en esa misión
Piensa si ve un sentido en la vida
O dejar su cuerpo en merced del lodo.

En sus ojos deja una gran espina
Ensangrentada por tal decisión
De tener que dar un fin a la vida.

Como una araña en telar designa
Donde terminar la ocasión
Viendo en la muerte esperanza salida.

Friday, September 29, 2006

Girasoles

Capítulo I: Génesis reiterado.

- No entendemos, a ciencia cierta, qué es lo que la hace golpearse de ese modo.
- ¿Acaso será producto de una mente ociosa?.
- Sabe que el ocio lo hemos erradicado del sistema humano.
- Entonces...
- No lo entendemos...

La prisión de jugos de alimento y el olor a sangre mezclada me sensibiliza demasiado sobre éstas cosas, quiero abrir mis ojos con la esperanza de un nuevo elemento en el camino de mi mirada ¿para qué? Si al final sigo dentro de esta pelota que cuando pateo se mueve, es algo viscosa... de este huevo blando que, como videojuego, vuelvo, regreso, retorno para pactar un nuevo aprendizaje... eso fue lo que creo que me dijeron. Miren, si ahora estoy calvo, tengo los deditos empuñados en una obligatoriedad por el poco desarrollo de mis manos, y... ¡demonios! ¡no tengo pene! ¿de nuevo? Creí haber especificado que no más vagina, no me llevo con la sangre ¿y no es como mucho dos veces seguidas perseguido por el pecado de Eva? ¡Fue ella no yo, dios santo! Miren qué lindo... mis potenciales tetitas, ojalá que no sean tan menuditas como la vez anterior, que harto me acomplejé con ello, ¿no tienen un espejito para ver como seré? ¿todo a su tiempo me dicen? Claro... como tú no pasas como relleno de pastel de papas en una bolsa de tripas, ¿crees acaso que las palmaditas en mi saco o que me toquen Mozart como estimulación intelectual me hará más feliz? Nótese que con mi experiencia me he percatado que la claridad de mente, el ser más letrado lo único que te produce es un realismo morboso que al final te amarga más aún porque descubres el gran misterio: en el mundo hay grandes problemas y tú eres demasiado pequeño para resolverlos, tu vida es muy corta... así que sólo velo. Claro que el calorcito me gusta mucho y no tengo frío, no me acongoja el hambre, estoy protegido y este nuevo conforte que aún no entiendo será siempre mi fuente, mi hogar... ¡he tomado una decisión! ¡no saldré de aquí! ¿Qué? Qué tengo que desalojar en un mes más...

Friday, September 22, 2006

Y quería ser emocionalmente estable...

Errores de mi vida...
las mujeres...
el cigarro...
pensar en pluramismo democrático...
no decirle a nadie por qué creo en dios... o qué es para mi...
haberme sacado el destino con las cartas (ahora uno se pone paranoica)...
ser dura para las matemáticas pero soñar con Leonardo Da Vinci...
Pensar que la seguridad es igual a la felicidad...
Ser tan tolerante que te pasan por encima...

Errores de mi vida...
mandarme cagadas y no saber pedir disculpas... la víctima siempre se salva (yo)

Wednesday, September 13, 2006

1986

Yo nací cuando el activismo tomó la forma en unos zapatos de charol con taco declamando un manifiesto. Yo nací cuando las locas hablaron a la democracia. Yo nací... y respiré fuera de mi vientre, cuando a mi madre se le olvidó el pene en la casa al hacerme y se aburrió de mi marimacha diferencia...
Irene tomaba la chela de siempre, con el esfuerzo de mantener al puto punto las piernas cruzadas como señorita de buena cuna, mirando su reloj de azul patrio, esperando, con el nerviosismo de rascarse la peluca colorina, a que Antonia botara en el baño la orina tibia fermentada, retenida en el ebrio riñón, sacando todo: limón con caña. Habré gritado sus tres veces con la bandera de carmín desarrapado... ¡Apúrate gueona!, que si sigues así la guagua se te saldrá por el water!... mi compañera de espera, mi dama de compañía, “La Cony”, se retocaba la nariz con un talquito blanco de quién sabe donde te lo robaste... “comprado mijita” me corrige con su pestañeo de mil por hora.
Estábamos haciendo la hora para ver declamar a “la loca del frente!, nuestra diva con cara de cuco arrebolado, y como te decía, esperamos y esperamos hasta que me tomé todo lo del vaso y se me murió mi paciencia.
- Oye linda, ¿cómo que se demora mucho tu niña, no?- comenta la Cony con el timbre afeminado y la boca abierta mascando chicle.
- Si wachona, iré a verla al baño.
- Ok, Apúrate linda.
Mamá, yo la vi negra cuando ya eran más de la hora de tu encuentro con las chicas y me tenías en un charco de sangre. Pujabas y pujabas mientras maldecías a mi papá que te ayudaba a sacarme mientras se afirmaba esas pelusas rojas que se le caían a cada rato. Alguien por ahí gritó que era difícil amar en estas condiciones, yo lloraba reclamando que me se Passolini pero tengo la doña fuerza para caer de cabecita a un mundo lleno de cosas que me gritan lindo o cosas por el estilo. Así yo nací un Septiembre con un paño puesto donde me protegieron del frío siendo bandera con gotitas de sangre. ¿Habla de marginado, dijo?, si yo nací sin los cojones, sólo con la estrellita blanca de tela cubriendo mi rosado culo, que me dieran el poder y esta señora madre aceptó con mi señor padre salir normalita dentro de esta diferencia... y mi tío Cony lloraba de la emoción al verme. Aunque no se olvido de mandarle algunas puteadas merecidas a mi papá por no contar que era el dueño del pastelito.
- ¡Viva la democracia señores!- gritó mi padre levantándome con la cuna hecha de sus manos y mi cobija de banderita chilena nuevamente izada. - ¡Viva Chile, mierda!- respondieron todos cuando a mí lo que más me importaba era que me dieran la leche que por derecho merecía, que por mi boca abierta merecía ser cerrada, que por mi opción a la diferencia convencional podían regalarme un poco de sus adorables, ancianas y ensangrentadas tetas.

Mademoiselle Sophie

Friday, September 08, 2006

A mi placer culpable



Comida con los siete demonios de plata y bronce
del vacío, la nada posible con la entrepierna abierta a modo de pulmón inspirado.


Canta el águila rota en sus patas de porcelana.
Mi aliento no sabe de horizonte.
Mi aliento no sabe de detenimiento
y llevo la lepra
que mi sangre escurre
te siento de lejos
y temidamente cerca.


Y tu párvula boca
de colores refractados
no a tu pestaña coqueta
que me invita,
presencia de gula y lujuria.
Lo lacio que baila en el viento
lo hice mi aroma.
Sorpresas te da un paso
el paso te da sorpresas.
Así se vive la militancia de la banderita multicolorde tulipán con miel caoba.

Mademoiselle Sophie

Sunday, August 27, 2006

Herejía (Frente a una catedral)

Siempre he sobado mis pies en las empedradas escaleras del divino e incorruptible edificio; pasan las personas como si no fuera más que un inmueble con crucifijo gigante... unas se persignan, otras convulsionan como poseído endemoniado (como si existiera el demonio) y yo... me adentro en las fisuras de dicho edificio, las innumerables pisadas retornan a dos, un tiempo presente se convierte en pasado y se mantiene latente hasta mi recuerdo, sin dejar que retroceda al pretérito prehistórico... Llegamos a dos pantalones: uno femenino y otro masculino, ese masculino me atrae... el tintineo y rechine me augura un futuro eterno junto a su vida... pero sin sonido de campanas bronceadas... no a mí, la hereje del dios vivo que supera a la muerte, pero no con suficiente poderío como para poder terminar con la maldad... Los seres que fuimos... en mí sólo quedan sombras. Entramos a la frialdad de la arquitectura clásica, burlescamente gótica en sus puntas... con sus manos señalaba las razones de por qué concluía que estos pilares, que ahora acaricio con sonrisa irónica, eran de un periodo clásico... las manos que eran de un ángel endemoniado, trabajadoras de máquinas modernas... y caricias, no como las manos que en mi niñez sentía, trabajadoras, tajadas, finas o muy gordas, ninguna como yo las prefería... llenas de vida divina, pero no de Iglesia cristiana, ni anglicana... la vida como Iglesia... Iglesia de mi propia religión...
La finura de una carne enrojecida se apropió de la mía, más gruesa y oscura... mientras criticaba una pintura medieval de un posible pintor mediocre... parecía el simple plagio de una verdadera obra de arte... como las de mi padre... caballos hermosos, pero no sus caballos... Pensé en humedecer más sus carnes, él debió pensar lo mismo en un confesionario... no aguanto el reír frente a este clérigo caminante, con bolsas de tienda costosa para los pobres niños... ¿qué pasará en su viaje que igual se les ve harapientos?, no aguanto el reír... nos internamos en las profundidades de la madera envejecida y las baldosas costosas... reía... no solamente de un placer que era obvio sentir en ese momento, sino de poder quebrantar algo que temí tanto siempre y creí imposible...
Creo que lloverá mañana... una gota acaba de caer en mi rostro... los demás se ponen paraguas, que insulso... no hay molestar en ello, sus lágrimas se sentían igual que esta tímida lluvia... al saber lo que sentía y que mi corazón no era frío...
Dentro del confesionario entendí que era divinamente demonio... que llenaba el Eros al máximo... relataba la historia de su vida mientras un conserje escuchaba un cuchicheo que le infundió miedo, y luego unas furtivas escapadas entre esos pilares, los mismos en donde rio... cayendo en ser cómplices de herejía... la castidad es premiada y por ello el amor en esto es injustificado, un tomarse la mano no es válido... pienso en la monja regordeta, de seguro llena de humildad y pobreza en sus alimentos, y el duro trabajo por el prójimo... Ya es tarde, no es de mí estar en una catedral, ahora vacía, llena de personas sin ninguna sustancia... soy el ser que mayores herejías comete y lo peor... amo todo ello... tengo que hoy ir a verlo... sólo los pobres querubines en las esquinas de este templo, sabrán de lo que de mí y él fue hecho.


Mademoiselle Sophie

Saturday, August 26, 2006

Thursday, August 24, 2006

Rosa blanquinegra


La blanquecina piel de tu cubierta para materia, porosa a lo invisible pero no lo suficiente para no poder presenciar los vapores que de ella emergen cuando sientes lo que quiere que sea tuyo, en tu presencia. Como me atormenta, cabellos de fuego y frialdad tempánica rosa de pecho, liviandad de besos y mesura de tus colinas carnales... que al igual que tu tamaño es la prueba a sangre viva de que lo buena se asienta en envolturas pequeñas ¿qué es esto?, ¿qué es esto que con sólo ver tus frágiles dedos correr por los míos en una acción del todo inocente, no me toques, que tus manos corrompen mi humanidad, caigo en la penosa realidad de desearte siendo que no debes ser deseada ¿trampa del destino cruel que no otorga felicidad suficiente sólo para mofarse de los individuos que al probar la dulce miel no terminan su búsqueda al nunca poder saciarse?, ¿cuál verdad, presencia efímera a los sentidos de otros, quieres hacerme entender si las leyes de la moralidad no permiten tocar de ti un pelo?. Nosotros deseamos lo indeseable a sabiendas del infortunio que tal cosa produce, ¿morir sería lo mejor?, morir no sería más que una venda que cierra los ojos de la humanidad, de los hombres mejor para hacer la idea menos abstracta, que antinaturalmente plasma en la piedra indestructible de la costumbre, lo que debemos o no hacer, ¡basta de farsas sin el sentido más puro del Eros! ... no, no... miren lo que pierdo con esto que mi cabeza maquina. El motor de mi destrucción anhela mi valentía que podría convertirse en estupidez... ¿qué hago?, tomo las riendas de mi vida y destruyo al que se me enfrente ¿y es que acaso para conseguir lo querido es lícito pasar como barrehielos sobre la moralidad de otros hombres?. Pétalos de rosa, la suavidad de tus párpados, cual pupila profunda y bella debo confesaros lo que mi corazón apremia.
-¡Afrodita!.
-Dime Safo.
-Te amo.


Mademoiselle Sophie

Wednesday, August 23, 2006

Lesbia


Dedicado a Mario Antonio y Daniela Maldonado


“No sé qué hacer,
hay dos almas en mí”
(Safo de Lesbos)


¿De qué naturaleza, Oh lesbia
viniste a incitar mis ansias dionisíacas,
mis irreverencias al colmo
de una sociedad conservadora
mis pasiones sin frutos?.

He mirado en tus pasos de frágil Napoleón
Cierta dulzura o sueños acabados,
Príncipes muertos en los espinos de tus torres,
Bella durmiente,
Soy tu hermana como fiel rociante de
Un Don Quijote desquiciado.

Y ahora tú estás cuerda y yo loca,
Te maldigo por lo que me
Convertiste,
Afrodita,
El deseo de estabilidad calma mis desvíos
Y con sólo “un miembro” me conformo...
Olvidemos el asunto.
Mademoiselle Sophie

Sunday, August 20, 2006

Dibujo

Y la sangre sigue
Corriendo y hecho por
Fotos de un pene... un niño
Maldición
Es un dibujo...
Que rápido vamos creciendo.
Mademoiselle Sophie

A la luna azul gitana



Dedicado a Federico García Lorca (1898-1936) y una noche orgiástica en veneración a Baco en labios de mujer.

Ya no son las cinco de la tarde...
Son de la madrugada...
Ya no está el muerto amigo regado ensangrentado.
Ni llora
Ni se encuentra ensartado en tus brazos
de pica y sacrificio por la verdad de la luna gitana
Ahora el muerto está vivo y el vivo que te mató lo roemos con quiebres epistemológicos
Me burlo de su cosmogonía
De su afán hesiodisíaco
Me embriago sin licor...
Fumo como chimenea... y todo se queda sin hollín.


¡YA NO SON LAS CINCO DE LA TARDE!,
la cárcel se rompió y se volvió piel de pensamiento
¡YA NO SON LAS CINCO DE LA TARDE!
Son de la madrugada...
Estamos sobre la pelota...


Caí en la circunstancia de unas carnes de hermana
Caí en la circunstancia de una carne de medio hermana medio hermano
Miren a la musa que vine a adorar...
Miren la naturaleza que quise amar...
Ya no miren, si dejaron de ser las cinco de la tarde...
Y se fueron las de la madrugada
Olviden los detalles
Olviden esas horas de pan y circo
Olviden a dios
Está muerto
A María la santa virgen
Se prostituyó en mi cama con su veneración al platón con barba y cuerpo efímero...
Mi Diotima... Mi Urania... Mi Safo... Mi Afrodita terrenal...¿Para qué necesito lunas protectoras si dejaron de ser las cinco de la tarde?.

Mademoiselle Sophie

Tuesday, August 15, 2006

Orgía intelectual


¿Animal? ¿animal? ¿creen que el placer es sólo digno del animal?... si... si... ideas encerradas en mi cabeza... salgan... salgan... o yo me meto en ellas... más fuerte... ¡quiero explotar!... sin mis letras no tendría amadas, no sabría de amor... no vería nada... eso, si... si... así... dame más... ¿unas pastillas?... no arruines la felicidad creativa animal por ser fantasía en demasía, vamos mujer... no me dejes así... ¡El Cogito, el Cogito!, ¿un beso de tinta?, Bah... no te molestes en preguntar si me mancho... dame más, soy tu dios ¿dices que sin ti no vivo?... Ahh... si... si sigues con lo mismo no discuto... no discuto... háblame que me apasiona, ¿eyaculé tan pronto?, sólo pasé toda la noche en esto... poséeme puta socrática desgraciada ¿qué no soy digno de esto como dios?... ese no te merece, es demasiado perfecto para pensar ¿no ves que no se mueve?... basta encanto, me llenaste en creces... Ahora pasaron nueve minutos como nueve meses... y ya tengo la panza de cervecero... animal, animal soy, un maldito animal soy que tiene partos eyaculados... (sin esto no se puede vivir porque somos animales letrados).

Mademoiselle Sophie

Domingo festivo

Todos los domingos él sale con su familia, es el día festivo del trabajo familiar; se tomó una bebida, rió sin saber qué decía, dijo un te quiero cotidiano... sin masticar el sentido. Al otro domingo lo mismo... al otro también... una mañana se dijo: hoy será mi domingo festivo... se durmió.

Mademoiselle Sophie

Wednesday, August 09, 2006

El Muerto Imperfecto

A los muertos que de vivos se la pasaron cagando y comiendo
A los vivos que los lloran porque saben que sin la línea de recuerdos familiares…
los sin impronta desaparecen: ni para carroña sirven.

Se busca a un muerto viviente:
se me perdió en un bar o en otro…
entre risas alineadas comiendo naranjas fermentadas
responde cuando le dices lesbiana…
me acuerdo por unas cuatros ocasiones donde lo besé siendo que éramos hermanas…
también responde a reclamos comunistas…
que a ni Lemebel le respondieron.

A veces llora por las noches, por amores poco trabajados…
se habrá equivocado sus mil veces en cual era su “mejor partido”…
ahora “guevea y guevea” y anda sin rumbo.

Se me perdió un eterno errante…

Se me metió la idea de perdonarlo…
Pero en esta historia no hay hijos pródigos a quien redimir.

Lo conocí siendo también un cadáver exquicito…
esperanzado…
indómito…
con la guadaña en el cuello porque de tanto saltar ya veía la muerte que iba a tropezar…
y así lo hice: casi me muero,
pero con “mi hermana” nunca hubieron miedos,
si me prometió irnos de viaje sin regreso a los castillos en las nubes,
que ni los mejores compositores pudieron dibujar,
hablábamos en algún mirador de Valparaíso…
con su cabello sucio,
pearcings artesanales,
mutilaciones fallidas y en proceso de cicatrización,
zapatillas rotas pero con costuras de lentejuelas;
yo una blusa negra, con mi escote pronunciado
hacíamos alardes de nuestra marginalidad: como si eso nos hiciera especiales.

La última vez que lo vi, se estaba despidiendo del mundo,
porque como dicen algunos “me despido” sonó más a lloriqueo de mimado que se aburrió de vivir de lo mismo
y prefirió vivir de lo mismo de lo otro,
yo por ello habré llorado sus cuantas noches,
confundiendo sensaciones…
recordando sus vómitos de sangre que tuve siempre que cuidar,
nunca lo amé más que mi hermana porque no deseaba meterme tan profundo en su mente…
no quería que el pesimismo se me pegara.

Con unos cuatro pianos, toqué la sinfonía de su claro de Luna:
Do y te doy el sonido más bajo donde te entierro con teclas blancas,
Re para no repetir el juego, que ahora estoy en paz,
Mi: olvídate de la pertenencia, en ello no trabaja la ternura,
Fa: como el Miércoles… crees que lo mejor sucederá al final,
Sol: lo que nunca entre nosotros se elevó,
La: sin comentarios,
Si: creo que de eso no se trata el estigma del perórata,
Do: No habrá retorno.
una despedida melodiosa,
con mi boca roja de tanto morderla por evitar mirar atrás…
Ahora soy el canto del muerto viviente…
sola, como siempre, o como antes…
de todas formas seguiré con el juego del mimo: el que copia y critica en silencio.

Mademoiselle Sophie